Buscar en este sitio

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

Lácteos para las personas intolerantes a la lactosa
¿Qué es la intolerancia a la lactosa?  


En este artículo te lo explicamos y trataremos de dar  respuestas a ciertos interrogantes que hay en torno al consumo de lácteos.

La lactosa es un disacárido (compuesto por dos azucares, glucosa y galactosa), que se encuentra en la leche de todos los mamíferos y sus derivados, y la lactasa es la enzima producida por nuestro organismo que se encarga de degradarla para que pueda ser absorbida en el intestino delgado. Si no hay suficiente enzima para romper la lactosa se produce la mala digestión, y aparecen los síntomas clínicos típicos de la intolerancia: dolor abdominal, diarrea e inflamación. Es importante que ante estos síntomas se recurra a un médico para su correcto diagnóstico mediante una técnica sencilla, estándar y objetiva, como ser la prueba de hidrógeno en el aliento.

La intolerancia a la lactosa no es una enfermedad, sino una condición fisiológica que se da en algunos individuos ya sea por su incapacidad de producir la enzima lactasa o por tenerla disminuida en su concentración. La pregunta que sigue es: quienes son diagnosticados como intolerantes a la lactosa, ¿deben disminuir y/o suprimir el consumo de lácteos?, la respuesta es "No necesariamente", ya que la estrategia de no consumir lácteos puede llevar a un riesgo nutricional por falta de nutrientes como el calcio, el magnesio y el potasio, sobre todo en etapas de crecimiento y de vulnerabilidad. Hay estrategias que pueden ser utilizadas por aquellas personas con intolerancia para seguir consumiendo lácteos evitando los síntomas asociados a esta condición. Estas son:
- beber o comer pequeñas cantidades de lácteos por vez;
- comer productos lácteos bien tolerados, como el yogur y los quesos duros;
- consumir leche y productos lácteos bajos en lactosa (deslactosados)  que conservan los mismos nutrientes que la leche tradicional.


Los lácteos no sólo tienen un rol esencial en el aporte de calcio necesario para varias funciones en  nuestro organismo como el fortalecimiento de los huesos, el transporte del impulso nervioso, la contracción y relajación muscular, secreción de hormonas, entre otros, sino que también se ha descripto una relación entre el consumo de lácteos y una reducción en el riesgo de enfermedades cardíacas, hipertensión, obesidad y diabetes de tipo 2. Estudios hechos en Estados Unidos, muestran que los grupos que evitan el consumo de leche y sus derivados porque suponen ser intolerantes a la lactosa, más allá de no contar con el diagnóstico médico, presentan una mayor  prevalencia de hipertensión, un alto factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares.  

En Argentina, según el Estudio de Patrones de Consumo de Lácteos y Calcio en la Población Argentina, elaborado  por CESNI (2012) más de la mitad de la población no consume la cantidad de porciones de lácteos recomendadas por las guías alimentarias que, según las más recientes presentadas en mayo de 2016, recomiendan una ingesta diaria de leche o yogur de 500 cc (pensemos que un vaso tiene aproximadamente 250 cc) y 30 g de quesos blandos. Estas recomendaciones se dan en el contexto de una alimentación suficiente, completa, armónica y adecuada.

Lácteos: ¿sí o no?
En los últimos años se ha debatido mucho acerca de la leche y sus derivados y se han generado varios mitos que pueden confundir al consumidor. Como por ejemplo:

"La mayoría de la población mundial no puede beber leche"
Se calcula que dos tercios de la población mundial no puede digerir la lactosa después de los ocho años y existen diferentes tipos de deficiencia a la enzima lactasa. (Ver cuadro). Sin embargo, los yogures y algunos quesos suelen ser bien digeridos por la mayoría de los intolerantes, así como pequeñas cantidades de otros lácteos. En Europa entre el 70% y el 90% de la población adulta produce lactasa, sin embargo, en Asia y África, la mayoría de la población es intolerante, y en América Latina se estima que entre el 50 y el 80% de la población es intolerante. Por otro lado, la alergia a la proteína de la leche, afecta a un mínimo porcentaje de la población (por debajo del 1%), y, suele ser transitoria. Se da con mayor frecuencia en los primeros años de vida, superándose en la mayoría de los casos entre el primer y segundo año de edad. Esta alergia se debe a una reacción del sistema inmunológico a la proteína de la leche. Estas personas sí deben evitar el consumo de lácteos mientras la alergia persista. Quienes no son intolerantes ni alérgicos, pueden consumir lácteos y gozar de sus beneficios sin ningún problema.


+Ampliar tabla

"El ser humano es el único animal que bebe leche tras el amamantamiento"
El ser humano es el único animal que desarrolló la agricultura y ganadería. Hace 8000 años un grupo de humanos en Europa empezó a hacer uso de la leche como alimento y desarrolló la capacidad para digerirlo. Esta adaptación se fue transmitiendo a las siguientes generaciones permitiéndoles el uso de este alimento. Como ser racional, el hombre es la única especie que tiene dominio sobre su cadena alimentaria (selección, producción, conservación), y elige qué comer de acuerdo a lo que necesita. En el caso de la leche, el hombre eligió tomar leche de vaca porque encontró en ella un alimento completo y beneficioso para su salud. Podría decirse entonces que la digestión de la lactosa es más una ventaja evolutiva que un inconveniente.

"La leche está llena de antibióticos y hormonas que le administraron a las vacas"
Es importante aclarar que administrar hormonas a los animales está prohibido en varios países incluido la Argentina desde hace años. Miguel Ángel Lurueña, Doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, explica que los antibióticos solamente pueden emplearse en situaciones puntuales, exclusivamente con fines terapéuticos. "En el caso de que se administren, es necesario respetar un tiempo de espera para lograr que el animal metabolice estas sustancias, de modo que finalmente no estén presentes en la leche (o en la carne) en cantidades que puedan representar un riesgo para la salud. Al primero que no le interesa que haya residuos de antibióticos en la leche es a la industria alimentaria: la presencia de estas sustancias conlleva enormes inconvenientes, como la imposibilidad de elaborar lácteos fermentados como queso o yogur, ya que los antibióticos pueden impedir el desarrollo de las bacterias que participan en su elaboración", añade Lurueña.

"La leche propicia el cáncer"
No hay ninguna evidencia científica que indique que el consumo de leche cause cáncer.

"Los lácteos no previenen la osteoporosis"
El calcio y la vitamina D son fundamentales como complemento de toda terapia tanto en la prevención como en el tratamiento de la osteoporosis. Es sabido que la ingesta adecuada de calcio a través del consumo de lácteos, reduce el riesgo de osteoporosis. La Sociedad Argentina de Osteoporosis (SAO, http://www.osteoporosis.org.ar) recomienda la ingesta diaria de por lo menos 1200 mg. de calcio para evitar esta enfermedad.

"La leche favorece la aparición de resfríos"
Mamás y papás debaten este tema con mucho ardor, y se escucha este comentario en las puertas de los jardines de infantes, pero la ciencia indica que no hay necesidad de esconderles la leche a los niños cuando están resfriados. No se ha encontrado ninguna relación entre el consumo de lácteos y la producción de mucosidad, o cualquier otro síntoma del resfrío.

Y en el otro extremo, alguien podría decir: "La leche es un alimento imprescindible para unos huesos sanos"
La leche es una rica fuente de calcio, que es importante para el fortalecimiento de los huesos, entre otras funciones. Por lo tanto, los nutricionistas suelen recomendar su ingesta para recibir este mineral. Sin embargo hay muchos otros alimentos que también lo aportan, aunque en distintas proporciones, como las legumbres y los frutos secos, pescados que se consumen con espinas (como cornalitos y anchoas) y su absorción puede ser incluso mejor. Además, como explica el nutricionista Juan Revenga, para alcanzar una salud ósea adecuada hay muchos factores en juego. "La presencia de calcio en la dieta es solo uno de ellos (y no tiene por qué ser el más importante); además, influyen y de forma muy notable: la adecuada presencia de vitaminas D y K, no pasarse con la cantidad de vitamina A, tener una adecuado, pero no excesivo, aporte de proteínas, no pasarse con los refrescos y tener un patrón de vida activo".

Conclusiones
No hay motivos para temer a los lácteos, la leche es un alimento biológicamente completo y muy apto para el consumo humano. A la hora de evaluar si consumir o no lácteos tengamos en cuenta dos conceptos importantes en relación a este tema: que el calcio tiene un rol importante en el fortalecimiento de los huesos, entre otras funciones, y hay evidencia científica que indica que el consumo de lácteos tendría un rol preventivo en la aparición de ciertas enfermedades, como diabetes de tipo 2 y enfermedades cardiovasculares; y, que la intolerancia a la lactosa no impide el consumo de lácteos. Por lo tanto, ante la sospecha de ser intolerante a la lactosa, se debe acudir al médico especialista. Si se confirma esta condición, entonces se puede continuar consumiendo lácteos usando las estrategias recomendados para las personas intolerantes a la lactosa. Si se es alérgico a la proteína de la leche, no se deben consumir lácteos. Si no se es intolerante, ni alérgico, entonces a disfrutar de un vaso de leche sabiendo que es un alimento completo que consumiéndose en forma moderada aporta importantes beneficios para la salud.

_______________________________

Fuentes:

- INTI Lácteos http://www.inti.gob.ar/redescubriendoLeche

- Diario El País "Cómo responder al típico que dice que la leche es mala" http://elpais.com/elpais/

- American Association of Dietary Educators (AADE) "Lactose Intolerance: Dispelling Myths and Helping Minorities Enjoy Dairy" http://aip.sagepub.com/

- CESNI www.cesni.org.ar

- American Academy of Pediatrics; Pediatrics 2006, 118 (3)



   

Artículos más visitados Últimas publicaciones
INTI: encuesta sobre el consumo de leche Más >>
Próximamente CISAN tendrá nuevo sitio y denominación Más >>
Día Internacional del Consumidor Más >>
12 de mayo - Día Mundial de la leche Más >>
El Senasa controla la inocuidad de las frutas y hortalizas Más >>

Otras noticias destacadas

El sushi y las barritas de cereales
El boca a boca genera en los consumidores la sensación de estar ante opciones saludables, una creencia que no coincide con lo que afirman los expertos.
Más >>


Videos destacados

CISAN - Andy Benson. Parte 2 - Trabajo en conjunto
Dr. Andy Benson en el marco de la Conferencia sobre Percepción de Riesgos en Alimentos
Más >>
 



ENCUESTA seguridad de alimentos: ¿qué producto te preocupa más?
 
a. Pescados y mariscos frescos
 
b. Verduras frescas
 
c. Alimentos procesados
 
d. Alimentos congelados


Contáctenos:

Nombre
E-mail
Ciudad
Consulta
 

AREAS TEMATICAS Seguridad Nutrición y Salud Alimentos Otros



El Consejo
Profesionales

Consumidores
Comunicadores
Novedades

Videos



info@cisan.org.ar
 
CISAN videos
   
El Consejo adhiere a los principios del código Helth on The Net | | Conozca más sobre los términos y responsabilidades de este sitio